Uruguay: Presión sindical logra adelantar negociaciones

Mayoría de grupos del sector privado iniciarán tras Mundial.

19-07-2018

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Tras la final del campeonato del Mundial de Rusia 2018 se reactivarán por completo las negociaciones salariales en el sector privado, luego de un encendido reclamo de algunos sindicatos para adelantar dichas instancias. Se trata de la mayor ronda de negociación salarial privada de la historia de Uruguay.

Es el caso de la Federación Uruguaya de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) que desde esa jornada tendrán que sentarse a negociar con empresarios y con representantes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) en los cuatro "grupos madre" de los rubros de comercio mayorista, minorista, de servicios y seguridad y de entidades gremiales y deportivas.

La negociación salarial será particularmente compleja, no solo porque buscará consensos en más de 270 grupos, sino porque el desempleo se ubicó en 8,1% en mayo y la inflación en junio alcanzó el 8,11%, por encima del techo del objetivo del Banco Central, que es 7%.

El presidente de Fuecys, Fabio Riverón, dijo a El País que hace quince días se le planteó por escrito al MTSS la posibilidad de que las rondas inicien una vez terminado el Mundial. La cartera aceptó la propuesta.

El ministro Ernesto Murro, dijo ayer a El País que "ya cerraron seis grupos de enero y febrero, están funcionando algunos en julio y habrá superior tripartita el martes 17".

La semana pasada, el secretario de Estado había señalado en el marco de la firma de un convenio con el IMPO Centro de Información Oficial que "las negociaciones están en marcha, las negociaciones al 1° de julio ya han comenzado en varios sectores de actividad con apoyo de algunas cámaras y sindicatos a la propuesta del ministerio de adelantar las negociaciones, así que tendremos un julio y un agosto muy importantes".

Riverón señaló que "los de enero y febrero son grupos con determinadas fechas de vencimiento. Fuecys lo único que tiene vencido en realidad es todo lo que tiene que ver con las grandes superficies, hablamos de trabajadores que nuclean las administraciones, que no están incluidos en las grandes superficies. La ronda nuestra venció el 30 de junio", apuntó.

Buena fe.

Riverón señaló que en Fuecys se apunta a la "negociación de buena fe" y ello implica "discutir con todos los elementos sobre la mesa". Por ejemplo, priorizan en definir en qué modalidad estará comprendido cada sector, ya sea dinámico, medio o con problemas.

El director del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica, Juan Manuel Rodríguez, señaló que el gobierno no está afín a flexibilizar los lineamientos y recordó que, de hecho, ya votó en contra de al menos uno de los pocos convenios cerrados en el entendido que lo pactado por empresas y trabajadores no se ajustaba a los criterios que estableció.

"Por ahora no hay ninguna señal de que se vayan a flexibilizar y tampoco veo un cambio en los sindicatos que seguirán pidiendo aumentos reales", dijo. Para Rodríguez no es lineal la correlación entre el nivel salarial y la destrucción de empleos. "El empleo siempre depende de las estrategias competitivas de las empresas y la lógica de ellas no va en este momento por aumentar el empleo. Va a haber problemas en el empleo más allá de los niveles salariales", vaticinó. La semana pasada en la reunión de directiva de la Cámara de Industrias se evaluó que "no hay forma de frenar la caída del empleo" y que el marco normativo "no da flexibilidad para estos momentos". Además, no recibieron garantías de que empezar anticipadamente las tratativas acotaría a un plazo razonable (unos 90 días) las conversaciones, como pretendía el sector privado, dijo Andrés Fostik, de la Cámara de Industrias.

Cámaras: preocupa crisis industrial y láctea

El presidente de la Cámara de Industrias, Gabriel Murara, dijo a El País que en este panorama "no hay ninguna posibilidad de ningún adelanto porque los convenios cayeron a fines de junio. Ya se empieza justo que era lo lógico porque hace dos meses que hablamos de adelantarlos". Añadió que "con el Mundial y otras cosas, como convenios que ya estaban vencidos, era lógico que iba a pasar, pero había una presión para adelantar que tampoco significa terminar a los 90 días. Nosotros no teníamos problemas en adelantar, pero necesitábamos una fecha de finalización", agregó.

La Cámara observa "con preocupación" las negociaciones por la grave crisis de la industria láctea en la que empresas del sector atraviesan varias dificultades con pérdida de puestos de trabajo. A su vez, aseguró que preocupa la pérdida de empleo en el sector de la metalúrgica. "Está difícil la competitividad, esto que pasa en la región hoy estamos mucho más caros que en Argentina y que Brasil", apuntó.

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